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Fr. Avram's Easter Message

Fr. Avram ClericsHappy Easter!

 

Victimae Paschali Laudes Immolent Christiani.  Today the Church includes a thousand year old hymn, a sequence, in her liturgy.  Christians, to the Paschal victim, offer your praises.

 

Our prayers today, our rejoicing, our celebration, join in a chorus that has continued through the generations and centuries.

 

And of course the victory we celebrate tears through the fabric of time: Mors et vita duello conflixere mirando: death and life have fought in that awe-filled combat.  The events commemorated in this resurrection celebration reach beyond this world's limits because they overthrow our former limit: death itself.

 

This Easter hymn describes the seemingly mundane items, sepulcrum, sudarium, vestes: tomb, shroud, napkin, yet now they are transfused with meaning, a meaning that will endure throughout time into eternity.  Our earth, and all that's in it, will never be the same since this revolutionary moment.

 

Just as we are called from the outset of the Easter Sequence to offer our jubilant praise, we are united with those who have testified before us, from the first witness of Mary Magdalene, to the celestial timeless declaration of the angels.

 

Scimus Christus surrexisse a mortuis vere: we declare Christ truly risen from death: we can never again, in the passage of decades, or in the passage of millennia, encounter death and loss in the same way--they are forever redefined by our victim Victor.

 

Happy Easter!

Fr. Avram Clerics¡Felices Pascuas! Hoy la Iglesia incluye en su liturgia un himno antiguo. Victimae Paschali Laudes Immolent Christiani. Los cristianos, ofrecen sus alabanzas a la víctima pascual. Nuestras oraciones de hoy, nuestro regocijo, nuestra celebración, se unen en un coro que ha estado a través de las generaciones y siglos. Y, por supuesto, la victoria que celebramos hoy rompe el tejido del tiempo: Mors et vita duello conflixere mirando: la muerte y la vida han luchado en ese combate asombroso. Los eventos conmemorados en esta celebración de resurrección van más allá de los límites de este mundo porque derrocan nuestro límite anterior: la muerte misma. Este himno Pascual describe los objetos aparentemente mundanos, sepulcrum, sudarium, vestes: tumba, sudario, servilleta, pero ahora están transfundidos con significado, un significado que perdurará a través del tiempo en la eternidad. Nuestra tierra y todo lo que hay en ella nunca volverán a ser lo mismo desde este momento revolucionario. Así como somos llamados desde el comienzo de la Secuencia de Pascua a ofrecer nuestra alabanza jubilosa, estamos unidos con aquellos que han testificado ante nosotros, desde el primer testigo de María Magdalena, hasta la declaración celestial de los ángeles. Scimus Christus surrexisse a mortuis vere: declaramos a Cristo verdaderamente resucitado de la muerte: nunca más, en el transcurso de las décadas, o en el transcurso de milenios, encontramos la muerte y la pérdida de la misma manera - son redefinidos para siempre por nuestra la víctima victoriosa. ¡Felices Pascuas!